lunes, 28 de octubre de 2013

Vuelta a casa, parte 1

Hola de nuevo, he dejado de escribir durante dos semanas, pero aquí os traigo otra nueva entrada. Esta entrada está escrita desde un lugar especial, no desde Tours, puesto que para las vacaciones de la Toussaint me he venido a mi casita. Os imagináis lo alegre que puede estar alguien que después de dos meses, después de haber marchado, después de tantas y tantas cosas, vuelve, por fin………a cortarse el pelo!!!!! Me comía la cabeza, era una pelusa que me acompañaba a todas partes, me hablaba!!! Dios, qué ganas tenía de venir para cortarme el pelo……..y para algunas otras cosas, que ni me acuerdo…..jajajajajaja Es broma, también tenía ganas de ver a toda la gente que había dejado aquí, y por fin los vi. Después de un viaje interminable (el segundo que hacía de esa calaña) en el que por adelante una señora leía el libro del Apocalipsis y por detrás una loca aporreaba mi asiento mientras bailaba con la radio (esa loca debería de tener 30 y pico, pa situaros) llegué a la estación de buses de Astorga, y allí me esperaban mi novia y mis padres. Fue un reencuentro especial, emotivo, bonito, emociona……no, fue un encuentro de madre e hijo. Retransmito las primeras palabras: ¡¡¡¡Ay hijo, vienes delgadísimo, ay ay ay seguro que has pasado frío, AY MI NIÑO QUE NO COME!!!!! Después de este encuentro, y de trescientos encuentros más o menos parecidos (cambiando hijo por nieto, sobrino, hermano, papá…..no preguntéis…jajajaja) me empecé a dar cuenta de que mi cuerpo escultural no hacía más que levantar la envidia de las personas normales (los que sois igual de sensis que yo me entenderéis a la perfección, el populacho siempre igual). Aparte de todas estas bobadas que tengo que decir, me alegré mucho de ver a todos, y de ver que todo seguía igual que como lo había dejado. Además,¡ mi ahijao solo me quiere a mi y punto, no quiere a nadie más! En estos 4 días que llevo en casa he engordado 5 kilos, y los que me quedan……me ceban, todo el mundo me ceba! Muchas sonrisas es lo que he visto en toda la gente que he visitado, y eso no sabéis lo importante que es para mí! Una cosa que quiero agradecer a mi madre es el quererme mucho y no hacerme lentejas esta semana, gracias en serio, la semana pasada lo pasé muy mal viendo estados de gente que quería un plato de lentejas, soñaba con que mi madre me recibiría con suculento plato…..gracias. no sé qué más contaros, que mañana voy a concretar con mi tutor el learning, ya definitivo, y espero que no me de ningún problema, sino aguanto la respiración y reviento, porque si después de tooooooodos los cambios que tuve que hacer, tengo que hacer más…pufff, no por favor. Otra cosa os he de decir: pensaba que viniendo al sur, tendría calor (dentro de lo que cabe en octubre y en el norte de España) y esas cosas….pero los cojones, hace un frío de muerte, y yo no estoy acostumbrado, después de un pedazo verano y después de cambios de tiempo en Tours, estoy esperando que se suavice la cosa y ya pueda poner el uniforme de invierno (camiseta corta) hasta mayo. Ya casi agotadas mis desordenadas ideas (he querido escribir el texto así para que os dieseis cuenta de cómo está siendo mi vida), lo último que quiero deciros es que el otro día, en mi chambre, se me ocurrió mostrarle a mi madre, tia, novia y tio lo dura que es la vida de un erasmus, grabando un vídeo de cómo plancho…….locos los dejé a todos!!!! No sé cómo no me han encerrado ya, la verdad. Así que sin más, el sábado marcho a Tours cargado de ropa, comida y alcohol del bueno, ya os contaré la odisea de mi tercer viaje de 14 horas en bus. Bisous à tous et à bientôt, mes amis!

lunes, 14 de octubre de 2013

Paris je t'aime

Perfecta, mágica, única. Así resumo esta semana que hoy acaba. Una semana en la que he visto a mi vida de nuevo, en la que hemos estado en París. No hay palabras, simplemente es genial y punto, nada más que decir. El jueves a las 13:30 o así salí de la resi para llegar puntual a coger el tren, que salía a las 15:20 (sí, me gusta estar “un poquito antes” en los sitios). Cuando llegué a la estación, me puse  los cascos y a esperar. Como hay que composter el billete de tren lo composté, qué sorpresa cuando descubrí que había que hacerlo en la vía en la que estaba el tren…….bien! No fue duro el trayecto, había paisajes muy bonitos, pero tenía la mente más allá. Cuando llegué a París, no me perdí y encontré el metro como si fuera de por allí, muy fácil todo, no me estaba gustando, algo malo tenía que pasar…jajajaja pues bueno, llegué a donde llegaría Patri con el bus, y después de 2 horas largas esperando, apareció. ¡Por fin te vi otra vez! Nos fuimos para el hotel, cenamos un surtido de cuatro quesos distintos y embutido, y nos fuimos a dormir, ya que nos esperaban unos días duros….Cuando nos levantamos, desayunamos y a conocer la ciudad del amor (primera mariconada). No os voy a contar tooooodo porque sería muy aburrido, solo comentaros el que voy a llamar episodio de la gaviota. Os cuento, pero necesito que tengáis imaginación. Patri le estaba tirando comida a las gaviotas (en un momento las tenía todas consigo) y yo me fijé que cada vez que tiraba comida al aire, las gaviotas levantaban el vuelo para cogerlo antes. Pues bien, dije: “esta es la mía”. Hice como que le tiraba algo a una gaviota, esta se levantó y yo le hice una puñeta. La pobre se quedó en el aire suspendida, no sé si en shock por lo del corte de mangas, o esperando a por la comida, así 20 segs (interesantes y bobos esos animales, madre mía). Fin del episodio de las gaviotas. El de las palomas es más corto. Victor pone comida en su pie, las palomas vienen y adivinad…..(risas y aplausos). Así poco a poco nos fuimos al Louvre, al Arc de Triomphe, a los Champs Elysées, y llegamos a la Tour Eiffel. Vaya pasadísima la meca de los gitanos, me encantó, estar debajo de ella era impresionante. Estar arriba, a 324 metros de altura, es la ostia, la ciudad es preciosa, y desde arriba más. Y más de noche, cuando se encendió. Pues nada, continúo. Nos fuimos pal hotel y tal…..de tanto andar esos días, al llegar a casa siempre teníamos palos por piernas, y los pies dolían bastante. Por cierto, el viaje a París me sirvió para darme cuenta de que entren Les Invalides, el cementerio de Montparnasse, el Panthéon, y si hubiésemos visto las catacumbas, fue un viaje más para ver muertos que otra cosa, porque vamos…os aconsejo una cosa, id entre 18-25 años, es gratis, y luego hay que pagar en todo!!! Así que entramos en todos los sitios (menos la Torre Eiffel) gratis. Una pasada si llegamos a tener más de esos años. El Sacré-Coeur también nos gustó mucho, las vistas impresionantes, Joan Rovira (un músico catalán muy bueno) nos deleitó con un miniconcierto (Aleluya, Michael Jackson, The Beatles, etc) mientras Elena (su novia) aguantaba los CDs para ver si alguien los compraba (menos de 100 aurelios no ganó el cabrón). Total, esas vistas, mi niña y esa música hicieron de ese momento perfecto (como toooooooodos). No preguntéis nunca por el muro del je t’aime, si quereis encontrarlo buscadlo, porque a un francés le sienta raro que le digas: perdone, el muro de te quiero?......creedme, uno me dijo que si lo encontraba se lo dijese por correo…ajajaj AAAAA!! Se me olvidaba, esto es un secreto, no se lo digáis a nadie, pero pusimos un candado con nuestros nombres, un corazón y un toujours en el puente de los candados (GRAN mariconada 2). Juraré no haber escrito esto siempre. Otra cosa que juraré no haber escrito es que en París todas, y digo TODAS las iglesias son perfectas y guapísimas, desde Notre Dame hasta la Santa Capilla (madre mía qué bonita) No en serio, creo que todo lo que vimos era precioso, no caminábamos más de 5 metros sin ver algo increíble. Prueba de ello son las 2000 fotos (no exagero) que tenemos de estos días. Boulevard de Clichy, apuntaos esa calle, todo putis y sex shops, un sex shop de 4 plantas, cines X…….todo rojo vamos. Y unido a esto, es que muchas tetas en París (estatuas, cuadros, fotos, anuncios, la calle que acabo de citar), todo está lleno de tetitas!!!!  No sé qué más contaros, es que es tan increíble que no sé qué contaros y qué no, porque me ocuparían 10 folios contaros todo, y no, no quiero morir por pesao….así que lo que no os he contado es porque estoy jugando con vosotros, os lanzo un cebo, lo que os he contado, para que os entre la curiosidad y vayáis a París, os va a encantar, y vais a querer volver, ya veréis. Lo peor de París? Que el martes se acabase…. Nos levantamos tarde, aunque una tía que llamó dos veces a la puerta nos despertase pronto. Hicimos las maletas sin ganas, despacio, como queriendo arañar tiempo, como queriendo estira todo lo posible estar allí, pero amigos, amigas……todo lo bueno se acaba. Así que a eso de las 14:45 Patri se cogió el bus que la llevaría a Beauvais para coger el avión, y yo me quedé solo en París, así que para quitar las penas me fui de cañas y me emborraché. No pongáis esa cara de: ¡Oh Dios mío! Despide a su novia y se va de cañas! ¿Qué queréis, que me cogiese un metro para Auterlitz, y como quedaban 3 horas y media para coger el tren me comprase el libro de La Chanson de Roland y me pusiese a leer hasta que un tipo me hizo una encuesta? Pues no, me fui de cañas, me emborraché, llegué a la estación del tren y…..y desperté. Me aburría tanto esperando al tren que casi me duermo….jajajajajajajajajaja GRACIAS POR ESTE VIAJE PRINCESA, ESPERO VOLVER A HACERLO JUNTOS. Reengancharme a las clases no fue muy difícil, después de disfrutar, tocaba aplicarse. Así que como un chico responsable, el día de la fiesta de la hispanidad, el jueves, aún invitándome a un cubata, me quedé en la resi a ponerme al día. El sábado fuimos a visitar los castillos de Candé y de Saché, en el que Balzac escribió muchas de sus obras. Me encantaron los dos, espero ver muchos castillos más, porque son una verdadera pasada (donde digo castillos, quiero decir palacios, no son como en España). Y hoy, domingo, me ha tocado estudiar, y estar bajo el nórdico, que hace 5 grados (ressentis 2) en Tours. Si, me voy a morir de frío en diciembre, ay ay ay ay ay!! Cierro la conexión hasta la próxima, un beso a todos y un abrazo a todas!!! Jajajajajaja 

martes, 1 de octubre de 2013

Desde Marzo a Septiembre y mi primer mes en Tours

Después de un mes aquí, por fin me atrevo a sacar a la luz este pequeño diario de aventuras, por así llamarlo. Me gustaría compartir con todos vosotros todas mis experiencias, para que podáis llegar a sentir lo mismo que yo, para que veáis las mismas cosas que yo, para que podáis estar aquí conmigo, y para que podáis conocer una nueva ciudad. Espero que esto también sirva de ayuda para futuros “erasmus” que elijan como destino Tours. Pero empecemos desde el principio, remontémonos a marzo:

Tenía mucho miedo, pavor diría, cuando abrí el correo de relaciones internacionales con la respuesta a la petición de beca erasmus. Estuve a punto de no poder pedirla, todo hay que decirlo, pero eso son temas que no quiero tratar (vamos a llevarnos todos bien) pero al final, gracias a mi coordinador, una persona encantadora, pude rellenar la solicitud de beca. Abrí el correo, y de repente….pinche en el enlace para ver la resolución. Mi corazón no paraba de latir, parecía que se me iba a salir del pecho, estaba a un solo clic de saber si se me había sido concedida o no la beca. Abrí y voilà!, Víctor se iba a ir de erasmus al destino que eligió, y digo eso, porque no puse más destinos, solo puse Tours…si me quedo sin beca por no poner más destinos….¡ay!

No obstante, en mi cuerpo empezaron a chocar varios sentimientos, unos de nostalgia, porque iba a dejar muchísimas cosas atrás, iba a echar de menos a mucha gente; y otros de aventura, de incertidumbre. Poco a poco, y con el apoyo que sentí de toooooda esa gente que está a mi alrededor, conseguí hacer acopio de las fuerzas que necesitaba para seguir adelante. No sabía en lo que me metía……jajajajaja pronto empezaron los papeles (acordaos de esta palabra los que se vayan a ir de erasmus, sea donde sea: PAPELES). Debido a que iba a comenzar en septiembre mi último año de carrera, y por lo tanto, el año de las temidas prácticas externas, había pedido la beca para el primer semestre, hasta enero solamente. Muchas fueron las insistencias para que hiciese las prácticas en Francia, aunque eso sí que hubiese sido morirme (búscate una empresa que quiera, que te la acepten en Francia, y luego en España, alarga la beca, etc etc etc).

Seguía y seguía con el papeleo, y los meses iban pasando. Gracias a mis compañeras erasmus de ese año, podía ir resolviendo los problemillas que me iban surgiendo, pero llegó un momento que los temas eran tan de índole personal que…Víctor, agárrate, que el toro es bravo. Pues nada, creo que media España y otra media Francia tienen mi firma, mis fotos, mi olor, mis huellas dactilares y el número de veces que meo al día.

 Uno de los papeles más bonitos (mentira) de hacer fue el learning…..elegir las asignaturas que me llevaba de intercambio, y luego buscar asignaturas equivalentes en la universidad de acogida (en mi caso, Université François Rabelais). Una tarde entera haciendo nada, porque luego lo tendría que cambiar, y cambiar y cambiar. Además, se parecía más a un álbum de firmas que a otra cosa, porque con la mía, tenía que estar firmado por ¡¡¡5 personas!!! Learning hecho, solicitud de inscripción a la uni e Tours hecha, tuve que pedir la residencia. Después de muchos sobres, correos, euros, cheques (inservibles), me aceptaron en la residencia Saint Symphorien, al norte. Desde aquí, luego lo repito, os diré que es la mejor residencia de Tours, y se encuentra solo a 20-30 mins del centro andando, perfecta, me encanta (entro en detalles más adelante).

Bien, voy rápido, pasemos directamente al día de HACER LA MALETA. Este día debería ser importante en la vida de un erasmus, porque es aquí donde verdaderamente ponemos en práctica todas las horas que hemos echado al tetrix. Ropa, ropa, ropa y ropa embasada al vacío (con aspiradora, no con secador, no preguntéis) y más cositas, hicieron que llevase dos maletas de 15 kg cada una, más una mochila con bocatas y la del ordenador, de unos 6 kg. Un equipaje que se me ha quedado corto la verdad….menos mal que en octubre recargo….Con los billetes ya comprados, solo faltaba esperar el día D, el 29 de agosto. Antes, tocaba disfrutar de los últimos días todos juntos, y cómo no, despedidas, regalitos, sorpresas, comer…... Total, que con lo bien que se estaba allí, para qué narices me venía yo aquí ¿no? Pues nada, estamos a día 29 de agosto de 2013, Víctor se levanta, se viste y se prepara, día duro. Después de alguna prisa, vamos para León, lugar desde el que cojo el bus después de despedirme de mis padres, mi tía, mis hermanos, mis primos, mi niña a la que amo con locura…..cómo lloraban todos…..y os preguntaréis, ¿Víctor, has llorado en alguna despedida? Jajajajajajajajajajaja no comment mejor. Aparece el bus, no era ese. Que sí que sí…..que no…..aparece una fregoneta del año de la tos, menos mal que no era. Ya por fin, después de 30 minutos de retraso, aparece el Eurolines que me llevaría directo a Tours. Mi primera impresión fue muy parecida a la segunda y a la tercera: ¡Vamos no me jodas, que eso va a pedales! Pues no, pero casi, un bus viejo, no de largo recorrido, incomodísimo, vamos, que me esperaban 14 horas de viaje de ensueño. Perdón, he dicho una palabra malsonante, nada de ensueño, que no dormí una mierda. Monté en el bus, me senté en mi asiento, al lado de Fani, una de las chicas que se iban a Tours conmigo…..y desde que me senté hasta llegar, me levanté una hora y media, pa cenar. En total paró tres veces…….¡mamma mía! Después de 14 horazas en el bus, llegamos por fin a Tours (el viaje muy bonito, vi muchas cosas, porque como no me dormía….) y bajamos del bus con ganas de sentarnos en el suelo, que seguro que era más cómodo. Estuvimos esperando a nuestra otra compañera, Claudia, que había venido en otro bus (el que hacía todas las paradas que nosotros no hicimos). Pues bien, conocí la Gare de Tours en ese tiempo, y ya. Cogimos el bus 2, con dirección Les Douets, y nos bajamos en la parada IUT. No encontrábamos la resi, y luego nos metimos para donde no era. Hasta las 12 más o menos sin habitación. Cuando llegué a mi habitación, creí que estaba soñando, así que abrí la puerta de la 320 (bâtiment F, que es el que mola) y entré en mi casa durante los próximos 5 meses. Todo era igual que en el video de presentación, salvo los millones de mosquitos y moscas muertos que había por el suelo. Fui a la cocina, cogí el cepillo, y barrí todos esos cadáveres. Abrí la ventana y flipé……vaya vistas señores. A bueno, se me olvidaba un pequeño detalle…..en frente de mi resi (desde mi ventana se ve una esquinita) está el cementerio más grande de Tours…pero sigue siendo la mejor resi sin duda alguna. Dejé las maletas, fuimos a comprar, y a las 8 volvimos. Esa noche dormí como un tronco. Fueron pasando los días y conocí a muuuuchos españoles, franceses, etc gente maravillosa con los que iba a compartir la experiencia (gracias por coincidir conmigo, lo digo desde el principio). Entre fiesta y fiesta, ya que hasta el 9 no teníamos clase (mentira, nos engañaron, en realidad empezamos el 16) hicimos eso que a los erasmus nos gusta tanto, y ¿Qué es?....si, la palabra mágica: PAPELES. Papeles en la residencia, papeles en la CAF (ayuda del gobierno francés que te deja la resi en casi na), papeles en el banco para abrir una cuenta, visitas a nuestra segunda residencia: Relaciones Internacionales. Papeles, papeles, papeles….una locura vamos. ¡Ah! Se me olvidaba…..sin la Carte d’étudiant no se puede vivir, es la “carta de la vida”. Así llamamos a una tarjeta que te dan (tardan lo suyo) con la que tienes descuento en el resto-U, puedes ir a la biblioteca, puedes pedir la CAF, puedes poner la lavadora en la resi, puedes mirar los horarios de las asignaturas en la plataforma digital, puedes…yo qué sé…..respirar, empezar a vivir, vamos. Total, que el día 9 vamos a la facultad a ver los horarios, y nos dicen que hasta el 16 no empezamos. Pues nada, otra semana tirada a lo tonto. Durante este tiempo por fin puse el modo guiri on, y empecé a hacer fotos que habréis visto en facebook. Tours es una verdadera pasada, no me arrepiento lo más mínimo de haber venido, me encanta. 

Además, toooodo el mundo en cuanto ven que eres extranjero te ayudan, te sonríen, te comprenden (seguro que por dentro piensan: “este imbécil estaría mejor en su casa”), maravillosa la ciudad y las gentes. Aunque claro, la morriña atacaba día sí y día también por las noches…..es duro, el primer mes es duro, hay que reconocerlo. Empiezan las clases, por fin tengo la carta de la vida, y se me cae el alma al suelo. Cambia asignaturas porque te coinciden, cambia asignaturas porque no puedes ir de una facultad a otra en 5 mins, necesitas 30, cambia asignaturas porque no es lo que esperabas. Además, los horarios…..de risa. Pero todo eso no puede conmigo, no!!!! Así que a clase, que ya tocaba. Perfectas de momento, se entiende todo, se pillan apuntes bien, algún examen lo hago desde casa....bien, eso mola. Uno de los sábados que íbamos a ver el château de Villandry (que no he visto todavía) se puso a llover pero a lo bestia, y me mojé (sin paraguas y sin chubasquero, obvio que podía pasarme algo así). Así que estuve tres días en casita, metido en la camita, y otra semana con algo de catarro, guay para empezar. Después de varios Café de Langues y de hablar francés con los que habíamos conocido (gracias por coincidir conmigo, a vosotros también) cada vez me soltaba más a hablar, metiendo gazapos en el supermercado (una dependienta se rió de mi en mi cara) se me quitó la vergüenza a fallar, porque así es como se aprende. Durante estas semanas también hemos hecho un pequeño tour por las residencias haciendo torillas de patatas (babas), jugando a las cartas (los rojos se miran, se miran, se siguen mirando) que me han ayudado a adaptarme a una nueva vida (gracias, encore une fois). También he visitado Tours, recorriendo sus calles medievales, sus parques, sus jardines, visitando sus monumentos, etc. La catedral, el fondo del blog, es preciosa, junto con la Place Plum, la imagen de arriba. El lago des Bretonnières, una pasada, al igual que el Loira (el otro día vi una cierva nadando, una cierva. También ha llegado hasta Tours una foca….) y su rivera, en la que en verano ponen la Guinguette, un bar-terraza que se llena de gente (de hasta 80 años) y bailan música electrónica, todos, hasta los paisanicos…..Le site de Tanneurs, donde doy todas las clases menos una, es muy muy muy vieja, y está muy muy muy sucia, y es un gran gran gran laberinto. El puente Wilson, una pasada. El puente de St. Symphorien, putipuente para los amigos es un hervidero de arañas, como la ciudad entera. Pero arañas culonas, de las que me asustan a mí (sé de una que se lo iba a pasar volando, vamos). El castillo de Tours, bueno, es solo el edificio, por dentro está vacío, y son salas de exposición solo (pared, puerta y ventanas). Pero es bonito también, como todo Tours, todos los edificios tienen un encanto especial. La Rue National, preciosa, y más ahora con el tranvía (el primer finde era gratis, y los franceses son como los españoles o peor, se tiran a lo gratis mucho, así que estaba lleno). El ayuntamiento también es un caso aparte, menuda pasada de edificio en serio, es super bonito.

Una cosa que no os he contado, pero que he de contaros, es que la mitad de las veces que nos subimos a un bus o tranvía no pagamos........ya os contaré lo que hacemos, pero vamos, que empecéis a ahorrar para sacarme de la cárcel.

Y bueno, pues nada, así hemos llegado al primer día de este blog, 1 de octubre, y a la primera gran parrafada. Espero poder escribir por lo menos una vez por semana, para poder contaros qué he hecho, o si son cosas interesantes. También os subiré alguna foto o algún vídeo, para no aburriros tanto, ¡cabrones! Gracias a todas esas personas que han hecho posible que esté en Tours, sé que es un desembolso enorme, os lo recompensaré algún día de mi vida. Gracias a mi vida, por apoyarme en todo, por escucharme todas las noches y por ayudarme en todo momento, sin ti no soy nada.



À bientôt mes amis!